Como lograr que tu hijo deje de usar pañal en tres días

Tanto la maternidad como la paternidad, terminan siendo grandes etapas para los seres humanos, sin embargo, también están cargadas de muchos retos que debemos ir superando poco a poco.

Uno de esos retos más importantes a los que debemos hacer frente junto a nuestros hijos, tiene mucho que ver con la eliminación total del pañal.

Sabemos que esto no es algo muy sencillo, pero al mismo tiempo, es algo que se vuelve necesario

Sabemos que los niños cuando están pequeños pueden verse muy confusos cuando intentamos que vayan tomando en cuenta ciertos comportamientos a los que deben adaptarse.

Pero también podemos darnos cuenta que mientras más pequeños estén cuando comencemos a inculcarles ciertos aprendizajes, será mejor para que puedan acostumbrarse.

No es una labor sencilla que nuestros hijos dejen el pañal, porque psicológicamente, ya están acostumbrados a contar con él a la hora de hacer sus necesidades fisiológicas, pero debemos ayudarlo a afrontar el temor de lo que pueda pasar si no lo tienen.

Básicamente, una de las mejores estrategias en estos casos es irles hablando con antelación acerca del tema.

Por las noches, podremos ir conversando con ellos acerca de la forma en la que puede ir dejando el pañal y acerca de cuál debe ser su conducta cada vez que sienta ganas de orinar o de evacuar.

Se recomienda hacer esto por las noches porque de esta manera su subconsciente podrá ir guardando el conocimiento que va adquiriendo sobre estos temas.

¿Cuál es el mejor método para lograr que nuestros hijos dejen de usar pañal en tres días?

Te presentamos un pequeño plan estratégico para que lo pongas en práctica:

Comienza a hablar con tu pequeño con cierto tiempo de anterioridad.

Aunque parezca mentira, una de las formas más fuertes de entendimiento las podemos lograr por medio del habla.

Además que a medida que se den estás conversaciones, nuestros hijos podrán ir planteando sus dudas y podremos ir respondiendo a cada una de ellas.

Posteriormente, podemos comenzar con la implementación de nuestro plan de los tres días.

Lo ideal es que mientras el niño esté en casa, no use pañales y que solo cuente con su ropita y con su ropa de estar. La idea es que no tenga excusa de que se hizo en el pañal porque no pudo avisar.

Primer día
Dale en el desayuno más líquido que otras veces. La idea es que le entren más ganas de hacer pis. Vigila constantemente a tu hijo y en cuanto veas que va a hacer pis, llévalo corriendo hasta el orinal más cercano.

Es importante que el primer día que coloquemos el recipiente adecuado en su cuarto para que el niño pueda hacer y orine allí y no tenga que salir corriendo.

Seguramente al principio se le escape fuera algo, pero es parte del proceso de aprendizaje. No le regañes, y deja que te ayude a limpiar.

También debemos irle inculcando la manera en la que esté será un medio para que él orine, pero que posteriormente deberá usar el baño como todos en el hogar.

Segundo día
El segundo día será una repetición del primero pero con una novedad. Por fin puede salir a la calle. ¿Cómo? Deberás aprovechar nada más que tu hijo haga pis en el orinal, para salir, cargado con la mochila con ropa de cambio y un orinal. El niño debe ir vestido, pero sin pañal ni ropa interior. No vayas muy lejos.

Ya cuando transcurra el segundo día, lo ideal es irle dando cosas liquidas para que el niño sienta las ganas de orinar y de esta maneara podamos ir poniendo en práctica las cosas que ya hemos ido aprendiendo.

Para el tercer día, la idea es que le digamos al pequeño que ya no contamos con pañales y que por esta razón ya es necesario que comience a avisar cada vez que desee ir al baño.

De esta manera se verá obligado a que tenga que ir al baño como lo hacen las personas normalmente.

¿Qué tan factible es este método? Este es un método recomendado por psicólogos que han incursionado en el área y que si nos ponemos a ver no le hace tanta presión al niño.

Sin embargo, es un método que si lo obliga a que tenga que asumir de forma rápida que ya es necesario que acuda al baño porque ya la etapa de pañales ha pasado y él ha crecido lo suficiente como para entenderlo.