Los abrazos son sinónimo de alegría y seguridad para el bebé

Los abrazos pueden ser considerados una extraordinaria terapia y/o medicina para el ser humano.

Estos, además de demostrar afecto y brindar seguridad entre ambas partes, activan la química cerebral del bienestar, la calma y la alegría que hacen de tu vida un mundo mejor, reconfortante y agradable para seguir viviendo.

El contacto físico como los abrazos, les permite a las personas desde su infancia crear un extraordinario equilibrio químico en sus cerebros.

Por ello, es imprescindible exponer a experiencias de sosiego afectuoso a los niños para que sea predominante la producción de estas sustancias en estos.

Así el infante estará en la capacidad de:

Reír y disfrutar cada momento de la vida. No detenerse ante los obstáculos que se le presenten.

Estas experiencias de bienestar, amor y seguridad le permitirán al niño crecer felizmente, sin recelos ni temores sociales ni personales teniendo mayor oportunidad de ser exitoso.

De igual modo, un buen abrazo en una persona adulta le permitirá drenar el estrés, aumentar su autoestima y sentirse seguro y apoyado por alguien.

Un abrazo es sinónimo de salud.

¿Qué pasa si el niño se cría en un ambiente hostil?

A pesar de que la infancia se caracteriza por el afecto y la comprensión de los padres para con sus hijos y viceversa, hay hogares en donde los gritos, el maltrato, las órdenes, expresiones fáciles iracundas y demás aspectos negativos son frecuentes, actitudes, hacen que el niño se encuentre en una condición de inestabilidad emocional, siendo temerario e inseguro.

Y también presente por largos períodos una condición de hostilidad con su entorno, ya que este no le agrada y no le satisface sus inquietudes y necesidades.

¡Sí a los abrazos!

El niño debe recibir afecto la mejor forma de hacerlo es a través de un abrazo que le brinde seguridad, serenidad y le demuestre que él es importante y es querido por su núcleo familiar.

Para que un niño pueda crecer feliz y seguro de sí mismo, es indispensable el contacto físico con sus padres, sobre todo, en aquellos casos cuando se encuentra bajo alguna situación de estrés.

Efectos del contacto físico positivos en los niños que se proyectan a lo largo de la vida del ser humano, incluso, el hecho de dormir en los brazos de mamá es maravilloso para la salud integral del niño.

Palabras finales…

Queda demostrado que los abrazos activan sustancias químicas que causan una sensación de bienestar, calma, serenidad y seguridad en las diferentes etapas de la vida del ser humano.

Un abrazo es sinónimo de alegría y seguridad, lo cual se traduce en una buena salud.